Información básica sobre las vacunas
Las vacunas son algunos de los medicamentos más seguros que existen. Cada vacuna se somete a numerosas pruebas antes de estar disponible. La seguridad de las vacunas se monitorea continuamente durante todo el tiempo que están en uso.
La mayoría de los efectos secundarios de las vacunas son muy leves, como dolor en el brazo o fiebre y generalmente no duran mucho. Existe un pequeño riesgo de que se presenten problemas graves después de recibir una vacuna, pero los riesgos potenciales de una enfermedad prevenible mediante vacunación son mucho más graves.
La vacuna contra la influenza
Existe mucha información sobre la vacuna contra la influenza (vacuna de la gripe). Estamos aquí para ayudarle a aclarar algunos de los mitos comunes sobre la vacuna contra la influenza para que pueda tomar la decisión más adecuada para usted.
¿La vacuna contra la influenza puede causar gripe?
No. La vacuna contra la influenza no contiene un virus vivo, por lo que no le va a causar la enfermedad. Es posible que sienta efectos secundarios leves y de corta duración, como dolor o enrojecimiento en el lugar de la inyección, pero eso es todo.
Si estoy sano, ¿debo vacunarme contra la influenza?
Sí. Cualquier persona puede contraer la influenza y puede ser grave incluso para las personas sanas. Vacunarse contra la influenza ayuda a protegerse a sí mismo y a quienes le rodean, especialmente a los niños y las personas mayores que pueden ser más vulnerables.
Si me vacuné contra la influenza el año pasado, ¿necesito vacunarme de nuevo este año?
Sí. El virus de la influenza cambia cada año y la vacuna se actualiza anualmente para que coincida con la cepa de influenza actual. La mejor manera de evitar contraer la influenza vacunándose cada año.
Otras maneras de reducir el riesgo de contraer la influenza son:
- Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón durante 20 segundos.
- Usar desinfectante de manos a base de alcohol cuando no tenga un lavabo cerca.
- Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca en público.
- Cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar con un pañuelo de papel o con la parte interna del codo.
- Quedarse en casa cuando se sienta enfermo.
- Descansar lo suficiente.
Vacuna contra COVID-19
Se recomienda que todas las personas mayores de 6 meses se vacunen contra la COVID 19. Vacunarse es la mejor manera de prevenir la enfermedad.
Haga clic aquí para obtener más información del Departamento de Salud del Estado de Nueva York sobre la vacunación contra la COVID-19 para niños y adultos, incluidas las mujeres embarazadas.
Información sobre vacunas para usted y su familia
Los niños no vacunados o con vacunación incompleta pueden contagiar enfermedades a otros niños, incluso a aquellos que ya han sido vacunados. Las vacunas han reducido el número de casos e incluso han erradicado brotes de ciertas enfermedades, como el sarampión, la poliomielitis y la viruela.
Las vacunas protegen a los niños vacunados y contribuyen a la inmunidad colectiva. Cuando la mayoría de la población está vacunada contra una enfermedad infecciosa, se logra proteger a todos.
Vacunas prenatales
Vacunarse es una de las cosas más importantes que puede hacer para proteger su salud durante el embarazo. Millones de mujeres embarazadas han recibido vacunas de forma segura.
Después de recibir una vacuna durante el embarazo y de que su cuerpo produzca anticuerpos, algunos de estos anticuerpos pasan al feto. Esto significa que el bebé tendrá anticuerpos para protegerse contra enfermedades después del nacimiento. Los anticuerpos son una reacción normal y segura a una vacuna. Protegen a su bebé durante los primeros meses de vida hasta que pueda ser vacunado.
Contenido del Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos, disponible aquí..
Más información sobre vacunas para adultos, niños y mujeres embarazadas disponible aquí.
Cada ingrediente de una vacuna tiene una función:
Para proporcionar inmunidad.
Nos volvemos inmunes (o protegidos) contra una enfermedad cuando nuestro cuerpo crea anticuerpos específicos para combatirla. Las vacunas contienen ingredientes que ayudan al cuerpo a desarrollar esta inmunidad.
Para mantener la vacuna segura y duradera.
Las vacunas deben ser seguras y efectivas. Algunos ingredientes ayudan a proteger las vacunas de la contaminación y las toxinas. Otros, como los estabilizadores, ayudan a que las vacunas mantengan su efectividad durante mucho tiempo.
Para que la vacuna sea más efectiva.
Todos los ingredientes de una vacuna contribuyen a que sea lo más efectiva posible, a la vez que segura. Ingredientes como las sales de aluminio ayudan a potenciar la respuesta del cuerpo a la vacuna.
Ingredientes presentes en algunas vacunas
Estabilizadores
- Función: Mantener la eficacia de la vacuna después de su fabricación
- Se encuentran comúnmente en: Gelatina y de forma natural en el cuerpo
- Ejemplos: Azúcares, gelatina
Adyuvantes
- Función: Ayudar a potenciar la respuesta del organismo a la vacuna
- Se encuentran comúnmente en: Agua potable, fórmulas infantiles y algunos productos para la salud como antiácidos, aspirina con protección gástrica y antitranspirantes
- Ejemplos: Sales de aluminio
Ingredientes inactivados residuales
- Propósito: Eliminar virus o inactivar toxinas durante el proceso de fabricación.
- Se encuentran con mayor frecuencia en: El cuerpo humano de forma natural, frutas, muebles del hogar (alfombras, tapicería).
- Ejemplo: Formaldehído
Materiales residuales de cultivo celular
- Propósito: Cultivar suficiente virus o bacterias para producir la vacuna.
- Se encuentran con mayor frecuencia en: Huevos y alimentos que contienen huevos.
- Ejemplos: Proteína de huevo
Antibióticos residuales
- Propósito: Prevenir la contaminación bacteriana durante el proceso de fabricación de la vacuna.
- Se encuentran con mayor frecuencia en: Antibióticos comunes. Los antibióticos a los que las personas suelen ser alérgicas, como la penicilina, no se utilizan en las vacunas.
- Ejemplos: Neomicina, Kanamicina, Estreptomicina
Conservantes
- Propósito: Prevenir la contaminación.
- Se encuentran con mayor frecuencia en: Algunos tipos de pescado.
- Ejemplo: Timerosal (solo en viales multidosis de la vacuna contra la influenza).
La mayoría de las vacunas no contienen mercurio.
La mayoría de las vacunas no contienen mercurio. Sin embargo, las vacunas contra la influenza multidosis y un tipo de vacuna contra el tétanos y la difteria (Td) contienen una pequeña cantidad de timerosal. El timerosal contiene una forma de mercurio (etilmercurio) que no causa intoxicación por mercurio y es seguro para su uso en vacunas. Las vacunas contra la influenza y la Td también están disponibles en versiones sin timerosal.
Los diferentes tipos de vacunas actúan de maneras diferentes.
Las vacunas pueden ayudar a proteger contra ciertas enfermedades imitando una infección. Esto ayuda a que el sistema inmunitario aprenda a desarrollar inmunidad para combatir una futura infección. Las diferentes vacunas proporcionan inmunidad de distintas maneras.